Está bien. Esto de casarse no es tan malo. De hecho es bueno, yo lo quiero, aunque no lo amo. Tengo derecho a un instante de duda. Son los nervios. Pasa que fueron dos meses muy estresantes. Sí, dos meses. Mi familia y la de él, planearon un casamiento en dos meses.
Fue una seguidilla de acontecimientos increíbles: "mamá, estoy embarazada"; "suegra, estoy embarazada"; "sí, nos vamos a casar"; "no, queremos algo sencillo"; "está bien, no le vamos a decir a nadie que estoy embarazada hasta que no nos casemos"; "mamá, no vamos a invitar a la Tía Berta, es una vieja que lo único que quiere es meter púas, vieja frígida"; "¿quién? No, no lo conozco"; "gracias, pero vamos a vivir en el departamento de él"; "ay, me caso la semana que viene"... No fue normal.
Tampoco es un gran casamiento. No despedidas de solteros, no luna de miel, ni siquiera la gran fiesta. Ojo, no me quejo, nunca soñe con el gran casamiento. Se me hace que es chabacano. No sirve más que para aparentar que todos son felices. No me va.
Más bien todo el casamiento es para... para que mamá no se sienta "humillada" y pelotudeces de ese calibre. Ella siempre fue tan prejuiciosa que ahora que le tocó, no sabe en que hueco esconderse...
Ya llegamos. Que nervios. Que vestido de mierda. Un casamiento pedorro y un vestido como para Carmen Barbieri. A quién se le ocurre... Ah, sí, a mi suegra. Otra vieja. Nunca me la banqué mucho que digamos.
Me lo imaginaba: la trágica marcha nupcial. Deberían cambiar un poco el repertorio y... la puta madre vestido del orto que se engancha en el taco. Mi viejo me mira de reojo. Sabe que por dentro estoy puteando, pero me la aguanto. De la boquita para afuera soy una señorita.
Llegué. Mi viejo se va y ahí están los divinos de Mario y José. Y él. Se le nota que está nervioso.
Bla, bla, bla. El cura y su bla bla bla. Si por mí fuera diría NO. Pero no puedo.
Ayyyy. La panza. Con tanto nervio y espamento me está empezando a doler. Auch. No sé que mierda passss.
"Sí, acepto". Ughhh...
Anillos, miradas. El beso. Por fin. Soy libre... bueno, en realidad, todo lo contrario...
Los cuentos son...
El sueño.
La historia de un chico que, agotado por su triste vida, duerme y sueña cosas que jamás habría imaginado, aún cosas simples, como ver el atardecer.
Problemas de comunicación.
La misma historia, el mismo hecho. Como dos personas ven su relación desde puntos de vistas diferentes. Lo que piensan y callan.
8:36.
Un asesino a sueldo murió. Pese a que siempre vivió de la muerte, todavía no entiende cómo es estar muerto. Y su celular solo marca una hora: 8:36
La historia de un chico que, agotado por su triste vida, duerme y sueña cosas que jamás habría imaginado, aún cosas simples, como ver el atardecer.
Problemas de comunicación.
La misma historia, el mismo hecho. Como dos personas ven su relación desde puntos de vistas diferentes. Lo que piensan y callan.
8:36.
Un asesino a sueldo murió. Pese a que siempre vivió de la muerte, todavía no entiende cómo es estar muerto. Y su celular solo marca una hora: 8:36
